El Gran Premio de Singapur es un evento que parece sacado de una película. La simple imagen de los monoplazas cruzando el puente Anderson a más de 280 km/h, iluminados por miles de focos, con el skyline de Marina Bay al fondo y el reflejo de las luces en el agua es una de las más poderosas desde que la carrera asiática llegó al calendario en 2008. En Prime Casino le queremos echar un vistazo a un evento muy especial en el mundial más importante del deporte automovilístico.
El primer gran premio nocturno de la historia
Cuando la Fórmula 1 llegó a Singapur en septiembre de 2008, lo hizo rompiendo algo que hasta ese momento nadie había roto: la tradición de correr de día. Fue la primera carrera nocturna de la historia del campeonato, y en el paddock había cierto escepticismo sobre si el formato funcionaría.
La idea nació de una necesidad práctica, y es que correr de noche en Asia permite que el horario europeo vea la carrera en un horario de carrera habitual. Los organizadores instalaron más de 1.500 proyectores de alta intensidad alrededor del trazado, con una potencia lumínica equivalente a cinco veces la luz del día. El resultado visual superó cualquier expectativa, y desde entonces el GP de Singapur ha sido el referente estético de todo el calendario, al que se han añadido otros como los de Catar o Abu Dhabi.
Aquella primera edición la ganó Fernando Alonso con Renault, y desde entonces ha habido una buena lista de ganadores: Lewis Hamilton, Sebastian Vettel, Nico Rosberg, Sergio Pérez, Carlos Sainz, Lando Norris y George Russell completan 8 ganadores de la prueba en las 16 ocasiones que se ha disputado el gran premio hasta la fecha. En 2020 y 2021 no se corrió la prueba por la pandemia del coronavirus.
El circuito de Marina Bay
El Marina Bay Street Circuit tiene 4.940 metros de longitud y 19 curvas, la mayoría de 90 grados, después de la modificación de 2023 que eliminó las curvas 16 a 19 y las sustituyó por una recta de 400 metros. La carrera se disputa a 62 vueltas, con una distancia de unos 306 kilómetros.
El trazado fue diseñado por Hermann Tilke y circula en sentido contrario a las agujas del reloj, algo poco habitual en el calendario. Pasa por algunos de los enclaves más reconocibles de la ciudad como el puente Anderson, el Esplanade Bridge, el frente marítimo de Marina Bay y el paseo de Raffles Boulevard.
Singapur es uno de los circuitos más exigentes para los pilotos por su mezcla de calor, humedad y duración de la prueba, que roza las dos horas sin incidentes. Las temperaturas nocturnas rondan los 30 grados con una humedad que supera el 80%. Los pilotos llegan a perder hasta 3 kilos de peso durante la carrera por el mero sudor.
La prueba tiene una clara protagonista: la estrategia. El safety car virtual o real aparece en casi todas las ediciones y reordena la carrera cuando menos se espera, por lo que acertar en la estrategia durante la carrera es clave, no solo llevar a cabo una buena planificación inicial, sino ser capaces de adaptarse a los numerosos cambios que se producen durante una prueba así.
Vettel, el rey de Singapur
Si hay un piloto que ha dominado este circuito por encima de todos los demás, ese es Sebastian Vettel. El alemán ganó en Singapur en 2011, 2012, 2013, 2015 y 2019, cinco victorias que lo convierten en el máximo ganador de la historia del Gran Premio, especialmente en su época en Red Bull.
Detrás de él está Lewis Hamilton con cuatro victorias hasta la fecha (2009, 2014, 2017 y 2018). Lo más llamativo es que un piloto como Max Verstappen, con cuatro títulos mundiales en su vitrina personal, nunca ha ganado en Singapur.
Habrá que ver si en las próximas ediciones se añaden nuevos ganadores a la lista. El propio Max Verstappen, Charles Leclerc, Oscar Piastri o Kimi Antonelli son los claros candidatos a estrenar su casillero de victorias en uno de los circuitos más especiales del calendario.





