Miami no termina de encajar en lo que se espera de un circuito de Fórmula 1. No es un urbano al uso, tampoco un trazado permanente, y hay mucha presencia de personalidades y glamour, perdiendo atención lo que realmente importa: el rendimiento de los monoplazas. Desde su inauguración en 2022, el GP de Miami suele ser uno de los más controvertidos para los aficionados de todo el calendario. En Prime Casino analizamos los motivos.
Un circuito urbano
El trazado del circuito estadounidense está dibujado alrededor del Hard Rock Stadium. No se diseñó desde cero como un circuito clásico, sino adaptando el espacio disponible para poder pasar por la zona de la ciudad más emblemática, lo que condiciona las características de un circuito.
El resultado es un recorrido que va encajando curvas y rectas donde caben, más que donde deberían estar si se buscara fluidez de otros trazados como Silverstone, Spa o Suzuka, por nombrar 3 trazados emblemáticos del campeonato. Hay zonas muy abiertas, casi de autopista, y de repente te encuentras con una sección lenta que corta completamente el ritmo de la vuelta.
Además, desde la inauguración en 2022, equipos y pilotos se han quejado del poco agarre del asfalto. Además, es difícil adelantar más allá del final de las dos rectas principales, siendo difícil seguir al coche de delante en las zonas más técnicas y lentas del circuito.
La chicane del segundo circuito
Si hay un punto que explica bien el circuito, es la chicane del segundo sector. Es una zona muy lenta, estrecha, con pianos altos y sin margen. Los pilotos la afrontan tras una recta larga y tienen que frenar muy fuerte para encarar un paso por curva incómodo, donde es fácil bloquear o perder la parte trasera del monoplaza. Muchos pilotos lo han dicho abiertamente: es una de las secciones menos intuitivas del calendario.
Encontrar el equilibrio, una tarea difícil
El circuito mezcla tres aspectos muy distintos que dificultan la tarea de los equipos a la hora de la puesta a punto de los monoplazas:
- Rectas largas donde necesitan velocidad punta.
- Curvas rápidas que piden estabilidad.
- Sectores lentos donde manda la tracción.
Esto hace que no haya manera de afinar el coche al 100%. Si buscas velocidad en recta, el coche sufre en el segundo sector; y si lo ajustas para la zona lenta, pierdes en las partes rápidas. Las dudas hacen que los propios equipos lleguen a la carrera del domingo sin saber del todo qué esperar del rendimiento en carrera.
El ruido externo
Para los aficionados, el ruido externo es uno de los aspectos más molestos. El Gran Premio de Miami se ha construido en exceso hacia las redes sociales y las personalidades internacionales, y en muchas ocasiones se ha alejado de los monoplazas, equipos y pilotos del centro de atención.
Tras cada edición del evento, uno de los debates suele ser el mismo: lo artificial que parece el fin de semana y la gran diferencia con respecto a lo que ocurre cuando se compite en Monza, Silverstone, Spa, Suzuka o Melbourne, entre otros.




